Porque la gasolina en estación tiene un componente fiscal fijo en céntimos por litro que no se mueve con el crudo, y el coste de la materia prima es solo una tercera parte del precio final.
El precio del crudo (Brent) y el precio en surtidor están correlacionados, pero no son el mismo número. El litro que se paga en estación se compone, de forma muy aproximada, de tres bloques de un tercio cada uno:
- Materia prima y refino: el coste del crudo, su transporte y la transformación en producto terminado.
- Impuestos: Impuesto sobre Hidrocarburos (céntimos por litro, no porcentaje) más IVA al 21 % sobre el total.
- Distribución y margen: logística, almacenamiento, operación de la estación y margen comercial.
Cuando el Brent baja, solo afecta a un tercio aproximado del precio. Si los impuestos subieron o el margen de distribución se amplió en el mismo periodo, el saldo neto en surtidor puede ser plano o incluso al alza. Esto explica el decouplingaparente entre crudo y carburante.
Además, el cambio de precio del Brent tarda entre dos y cuatro semanasen transmitirse al surtidor por los tiempos de stock y refino. Picos de un solo día rara vez se reflejan al instante.