Depende del uso. Si haces muchos kilómetros al año por carretera, un diésel Euro 6 aún puede compensar por su menor consumo; para ciudad y pocos kilómetros, hoy salen más a cuenta gasolina, híbrido o eléctrico.
La respuesta corta es depende del uso que le vayas a dar. Un diésel moderno sigue teniendo sentido en perfiles de mucho kilometraje, pero para el conductor medio urbano hoy suele salir más a cuenta un gasolina, un híbrido o un eléctrico. Estos son los factores que conviene sopesar antes de decidir.
- Recorres muchos kilómetros al año, sobre todo por carretera y autopista, que es donde el gasóleo rinde su menor consumo y amortiza el sobreprecio de compra.
- Necesitas remolcar o cargar peso con regularidad: el par motor del diésel sigue siendo una ventaja real.
- Tu coche obtendría la [etiqueta C](/glosario/etiqueta-c) (diésel Euro 6) y en tu ciudad esa etiqueta no tiene restricciones previstas a corto plazo.
- Uso sobre todo urbano y de pocos kilómetros: no llegas a amortizar el sobrecoste y el motor sufre con la regeneración del filtro de partículas (DPF).
- Entras a menudo en una [Zona de Bajas Emisiones](/glosario/zbe): las restricciones al diésel tienden a endurecerse y la etiqueta C podría quedar limitada en el futuro.
- Te preocupa el valor de reventa: la demanda de diésel de segunda mano se está enfriando por la incertidumbre normativa.
- Buscas menos mantenimiento: el AdBlue, el filtro de partículas y los sistemas anticontaminación encarecen las averías frente a un gasolina equivalente.
En fiscalidad, el gasóleo A todavía tributa algo menos que la gasolina en el Impuesto sobre Hidrocarburos, lo que abarata el litro en el surtidor. Es una ventaja histórica que está en revisión y podría reducirse, así que no conviene basar la decisión solo en ella. Puedes ver cómo se reparten los impuestos por litro en impuestos.
A largo plazo pesa el horizonte de 2035, cuando la UE prohíbe vender coches nuevos de combustión (Reglamento de CO2 de turismos). Un diésel comprado en 2026 podrá seguir circulando y vendiéndose años después, pero con más incertidumbre sobre restricciones y valor residual que un híbrido o un eléctrico. Antes de decidir, compara tu caso real de kilómetros y trayectos.