La forma de encender el combustible: la gasolina necesita una bujía; el diésel se autoenciende por la presión. El diésel es más eficiente; la gasolina emite menos NOx y partículas.
La diferencia fundamental es el sistema de ignición:
- En el motor Otto (gasolina), la mezcla aire-combustible se enciende con la chispa de una bujía. La relación de compresión es moderada (~10:1).
- En el motor diésel, el aire se comprime hasta ~30:1, alcanzando temperatura de autoignición. Entonces se inyecta el gasóleo que se enciende solo, sin bujía.
Consecuencias prácticas:
- Eficiencia: diésel gana (35-45 % frente a 25-35 % en gasolina). Menos litros por km.
- NOx y partículas: diésel emite más, lo que exige sistemas complejos (DPF, AdBlue, SCR).
- CO₂: gasolina gana (más CO₂ que el diésel por litro, pero menos por km por su mayor consumo).
- Durabilidad: diésel históricamente más duradero en uso intensivo.