Casi siempre el coche no arranca o funciona muy mal: el diésel no prende con la chispa de la bujía. Suele ser menos grave que al revés, pero no conviene arrancar el motor y hay que vaciar el depósito antes de circular.
Un motor de gasolina ([motor Otto](/glosario/motor-otto)) enciende el combustible con la chispa de la bujía. El [gasóleo A](/glosario/gasoleo-a) es más denso y aceitoso y no se vaporiza ni prende bien con esa chispa, así que un coche de gasolina apenas funciona con diésel en el depósito.
- El motor no arranca, o lo hace con dificultad y se cala enseguida.
- Si llega a rodar: tirones, pérdida de potencia y humo blanco o grisáceo por el escape.
- El diésel ensucia bujías, filtro e inyectores y puede dañar el [catalizador de tres vías](/glosario/catalizador-tres-vias) por el combustible sin quemar.
- No arranques el motor ni pongas el contacto; si ya está en marcha, párala en cuanto puedas de forma segura.
- Deja el coche en punto muerto y apártalo empujando, sin usar el motor.
- Llama a la asistencia en carretera para vaciar y limpiar el depósito y el circuito antes de volver a repostar.
La buena noticia es que meter diésel en un coche de [gasolina](/glosario/gasolina-95) suele hacer menos daño que al revés (gasolina en un diésel, que arruina la bomba de inyección), porque el motor se resiste y se cala pronto. Además, la boca del surtidor de gasóleo es más ancha que el tubo de llenado de la mayoría de coches de gasolina, lo que dificulta el error. Si solo entró una pequeña cantidad y no llegaste a arrancar, el taller suele resolverlo vaciando el depósito.