Ni el carburante base ni los impuestos varían apenas entre ambas. La diferencia está en el margen comercial: una low cost ahorra en personal, servicios y aditivos (autoservicio), mientras una marca integrada como Repsol suma una red amplia, atención y aditivos propios.
La primera idea que conviene desmontar es que en una low cost "echen peor combustible". En la práctica, el carburante base cumple la misma normativa de calidad (las normas europeas de calidad, como la EN 228 para gasolina o la EN 590 para diésel) y a menudo sale de las mismas refinerías y terminales logísticas. Además, los impuestos que pagas —el Impuesto sobre Hidrocarburos, que es un importe fijo en céntimos por litro, y el IVA del 21%— son idénticos en las dos. Por eso la diferencia no está ni en el producto ni en los impuestos.
La diferencia real está en el margen comercial y en la estructura de costes de cada estación. Son dos modelos de negocio distintos que venden un producto casi igual a precios distintos:
- Marca integrada (Repsol, Cepsa, BP...): red muy amplia que incluye estaciones rurales y de autopista poco rentables, atención asistida, tienda, más horario, programas de fidelización y aditivos detergentes propios que añaden al carburante base. Toda esa estructura encarece la operación y se refleja en el precio del litro.
- Low cost, marca blanca o sin bandera: suelen funcionar en autoservicio (sin personal en pista o con el mínimo), con pocos servicios extra y menos coste de estructura. Trabajan con menos margen por litro y lo compensan con volumen. Venden el carburante base que cumple la norma, por lo general sin los aditivos de marca.
Ninguna de las dos es ilegal ni peligrosa: ambas venden combustible homologado. La ventaja de una marca integrada está en los aditivos, la atención y una red que encuentras en cualquier sitio; la de la low cost, en el precio. Para el uso diario de un coche moderno, la elección es más de conveniencia y bolsillo que de mecánica.
Como la diferencia se concentra en el margen, puede cambiar bastante de un día a otro y de una zona a otra. Antes de repostar, compara el precio de hoy de las estaciones cercanas: a veces una marca en oferta o con descuento de fidelización se acerca a una low cost.