El HVO es un gasóleo renovable de origen vegetal (aceite hidrotratado) que cumple la norma EN 15940. Puedes usarlo en tu diésel solo si el fabricante lo autoriza: busca la marca XTL en el tapón del depósito o consúltalo en el manual.
El [HVO](/glosario/hvo) (siglas en inglés de aceite vegetal hidrotratado) es un gasóleo renovable: se obtiene tratando con hidrógeno aceites vegetales, aceites de cocina usados o grasas animales. El resultado es un diésel parafínico que cumple su propia norma de calidad, la UNE-EN 15940, y que reduce mucho las emisiones de CO2 de ciclo de vida frente al gasóleo fósil. No hay que confundirlo con el biodiésel convencional.
La diferencia clave con el biodiésel está en la química. El gasóleo A que se vende en España es un B7: lleva hasta un 7% de biodiésel (FAME), que contiene oxígeno, absorbe humedad y se degrada con el tiempo. El HVO, en cambio, es un hidrocarburo puro, muy estable, con un índice de cetano alto y sin oxígeno. Por eso funciona como "drop-in": se comporta igual que el diésel, o mejor.
- Busca la marca XTL en el tapón del depósito o en el manual: es el símbolo que indica compatibilidad con diésel parafínico como el HVO. Muchos diésel modernos Euro 6 ya la llevan.
- El HVO es totalmente miscible con el gasóleo A normal: puedes mezclarlos en cualquier proporción y volver al diésel de siempre sin vaciar el depósito.
- Si tu coche no está homologado, consulta al servicio oficial antes de repostar HVO100: usar un carburante no aprobado puede afectar a la garantía, aunque técnicamente el motor lo tolere.
En impuestos no hay truco: el HVO paga el Impuesto sobre Hidrocarburos y el IVA igual que el gasóleo, no está exento por ser renovable. Hoy por hoy el HVO100 se vende en pocas estaciones y suele costar más por litro que el diésel convencional; puedes ver cómo se reparten los impuestos del carburante para entender el precio final.